
Quiero aprovechar esta oportunidad que ustedes me brindan y que
agradezco profundamente, para celebrar la existencia de mi AMA
MAXIMA.
Puedo asegurar que se trata de una excelsa persona, llena de arte,
encantos, amor por la vida.
Cada sesión con ella es el elixir que me cautiva y da alas a la vez.
Afirmo que es bella como ninguna, que abarrota con su sensualidad.
Sus sesiones son óleos, obras de arte. Expuesto, abierto, ella me
hace sentir parte de un Cimahue, de un Bacon, de un Velázquez.
Su generosidad es inmensa cuando el devoto cumple, cuando se entrega.
Nada se compara a sus lluvias, a sus pies, a las veinte uñas de los
dedos de sus manos y de sus pies pintadas de preciosos colores.
Es capaz de convidarme su mejor sonrisa cuando atravieso el éxtasis
que depara el dolor. Eso es amor. Paradojas. Dolor. Amor.
Siempre estaré a su lado. Me conmuevo cuando la pienso.
Sus edades varían, pues ella es un cúmulo de aiones, no hay
cronologías que la puedan capturar.
Atraviesa mi sistema nervioso.
Gracias...
m23
Este relato ha sido elegido por Domina Máxima para ser publicado por haber sido de Su agrado.